Mi querida Big-Bang: ¿Qué clase de persona se molesta en afanar los cupones del Pronto en la consulta de su alergólogo? No creas que arrancándolos, sino con tijera, cuidadosamente. Como si se tratara de un escrupuloso coleccionista de bazofia en papel de escaso gramaje. Hay un millón de compradores de esa revista que mi abuela leía a escondidas y de ahí podríamos deducir que el…