Anoche las chukis se quedaron viendo Ágora, la película de Amenábar, fascinadas por un hallazgo insospechado: los cristianos eran los malos. Días antes Minichuki le había confesado a su hermana que ella ya no creía en ninguna “divinidad”, dado que los adultos la habíamos estado engañando desde que la convencimos de que un ratón se llevaba sus dientes. Para ella divinidad -sospecho- es todo lo…