Mi querida Big-Bang: La familia que hace una barbacoa unida, permanece unida. Es lo que tiene la fritanga choricera, además de colesterol XXL y una pesturrina delatora que recorre la urbanización urbi et orbi. Es más, si el Papa Ratzinger fuera listo, en vez de asomarse al balcón y mover las manos despacito como un Play Mobil encendería las chascuas y pondría bien de panceta….
Virginia Galvin
La vida en 5 minutosMi querida Big-Bang: Últimamente mi hábitat cotidiano son los bares de luxury hoteles con mucho dorado, mucho ramalazo Phillipe Stark, mucho camarero design vestido de Armani y, sobre todo, mucho ejecutivo arrogante y pasado de perfume caro. Yo no voy a pillar cacho, conste, sino de ojeadora social y, de paso, a perpetrar un bloody Mary con coartada. Allí me mimetizo con el entorno y,…
Mi querida Big-Bang, Ayer me dilataron las pupilas y salí a la calle como el conde Drácula, con los ojos negros como dos cucarachillas… La vida en dilatación está llena de nubarrones y elipsis, como un viaje a lo Janis Joplin. Bien pensado, lo mismo la gente me miraba tanto por si me había metido al cuerpo un Everest de cocaína. Las que venimos de…
Mi querida Big-Bang: Mi primer novio confesaba sin rodeos que prefería bailar con mi hermana que conmigo, porque yo no me dejaba llevar. Era tomarme por la cintura y ya sentía como un calambre, sus piernas me invitaban a ir a babor y yo tiraba a estribor, muy tiesa. “La mula Francis” era mi nombre de guerra. Y mira que intentamos aprovechar la rigidez de…
Mi querida Big-Bang: A estas alturas de la vida me la refanfinfla parecer la intelectual que no soy. He llegado a ese punto en el que no escondo el PRONTO debajo del periódico, como solía hacer para que nadie pensara que consumo bazofia de maruja revenía. Asumo que soy una mari con mechas, que yo también despellejo el look gótico de las niñas de Zapatero…
Querida Big-Bang: Cada vez que rompo una relación pongo una cruz en el mapa y marco los lugares por donde ya no pasaré. Esta práctica, que aprendí de las tropas alemanas, está convirtiendo mis paseos por la capital en una ginkana a mala leche. (Ahora que recuerdo, puede que la tierra quemada fuera una invención de los rusos, pero la historia ha pasado por mí…
Mi querida Big-Bang, “Cuando un cursi se cruza en tu vida, date por rejodida”. Acabo de inventarme este orgullo del refranero español, que registraré en breve, y he decidido sentarme a saborearlo. Sí, pensarás que hay cosas peores, como que se te cruce un esquizofrénico, un daltónico o Charles Manson, pero estás muy equivocada y pienso defender la solidez de mi refrán con uñas y…
Mi querida Big-Bang: Aquí donde me ves, soy la típica modernilla que, en cuanto le rascan el barniz de modernilla, se queda en nada. Mi terapeuta de antes solía decirme que es porque en mi infancia escuché demasiado Julio Iglesias y los de Palacagüina, pero yo lo achaco más bien a la zarzuela que mi padre nos ponía a todo volumen los domingos por la…
Querida Big-Bang: “Como chino, tengo que medir mis palabras”. Lo decía el otro día un tal Cui Jian en la contra de El País, y aún le estoy dando vueltas, porque no lo pillo. A mí, por lo general, me gustan más los verborreicos surcoreanos o incluso los incontinentes chilenos, siempre que se los entienda. Porque los jeroglíficos se me han dado mal de toda…
Mi querida Big-Bang: Ahí afuera hay un submundo a punto de estallar en rebelión. Me refiero a lo que mi amiga Olga llama “real life, no Robespierre”. O sea, las salas de los juzgados de Pradillo, en Madrid. No repetiré que el otro día me llamaron a declarar por un asunto de amor sin conveniencia, y allí estaba yo media hora antes, porque soy ansiosa…