Mi querida Big-Bang: Imagina que estás en tu cuarta reencarnación. Que antes que falsa rubia fuiste un cetáceo desorientado, antes un renacuajo de charca y aún antes una concubina de las de Pear S.Buck. ¿Cuánto de cada existencia arrastras en la presente? Pues esto estaba soñando cuando mi vecina la poseída ha abierto el grifo de la ducha a mala leche y me ha interrumpido…
Virginia Galvin
La vida en 5 minutosMi querida Big-Bang: Cada vez que leo una frase en un libro que refuerza mi imaginario acerca de un tema me pongo toda loca. Es como cuando Boyero, ese tipo avinagrado y cachondo que cae fatal a todos los culturetas, hace una crítica que coincide exactamente con lo que he pensado yo viendo una peli. Sus vísceras a veces son mis vísceras, sí señor, y…
Mi querida Big-Bang: La otra noche acudí trotona al estreno de una peli guay, Celda 211. El taxista que me llevó era calvo y escuchaba una ópera finlandesa a todo trapo. “Yo soy taxista, pero no me gustan los taxistas”, me dijo a modo de presentación, y el hombre me cayó fenomenal. Cuando un taxista lleva la cabeza rapada sin ser un skin head y…
Querida Big-Bang: Anoche me dio el repente y me compré un vestido rojo con escote “palabra de honor”. ¿Es una señal?. Pasado el impulso pienso que lo hice porque nunca he llevado ese escote de nombre tan cursi que te obliga a subírtelo en un gesto tan vulgar, casi chabacano. O sea, que compré mi equivalente en vestido, la contradicción en seda y satén. Un…
Mi querida Big-Bang: Una vez me crucé de piernas en un sitio sagrado y fui amonestada en nombre del altísimo. Desde entonces arrastro un tic Sharon Stone que me lleva a cruzarlas y descruzarlas compulsivamente, agobiada por si he olvidado la ropa interior con el frenesí de la mañana. Sí, por culpa de Charito Piedra hemos perdido la inocencia. Y gratis, porque al menos a…
Mi querida Big-Bang: A la zorrita, por quitarle años, de mi jefa, no hacen más que llegarle flores al trabajo. Que si un bouquet cursi de rosas poco frescas a conjunto con el jarrón, que si unos crisantemos blancos lujuriosos, que si unas lilas mustias divididas en tres vasos comunicantes… Y yo, desde el despacho de al lado, intento sofocar la envidia con frasecillas del…
Mi querida Big-Bang: Reconozco que envidio mazo a las peluqueras. Tan pizpiretas, tan despreocupadas, con la mecha siempre en su sitio, el wonder bra de serie y el culo respingón. El otro día tuve la ocasión de verlas a cientos en el salón internacional de la belleza, a donde fui a pillar un corte de pelo gratis y a afanar muestras de cremas milagrosas para…
Querida Big-Bang: El otro día me porté como una vulgar gruppie con cierto ministro. Te lo digo por si lo acabas leyendo en el BOE o de repente te topas en Internet con una foto en la que el hombre y su corpulencia vasca sonríen al lado de una pava con mechas, arrobada, con cara de estar junto a Mick Jagger en mallas. Dicho queda,…
Mi querida Big-Bang: Un día ya lejano un niño con calcetines de perlé y las rodillas llenas de mugre me llamó “señora” y no pasó nada. De verdad que ni me alteré. Sólo le dije que era un guarro, que esos calcetines de perlé estilo Shirley Temple fijo que olían a naftalina y que si su madre le había vestido inspirándose en los repelentes niños…
Mi querida Big-Bang: El otro día desayuné con una mujer inquieta,pizpireta y parlanchina que aseguraba tener su armario estrictamente ordenado y dispuesto por colores. “Tanto, que las puertas son transparentes”, fardaba con el orgullo propio de una folclórica con buenas tetas y mejor canalillo. Yo la miraba rarito, porque siempre he sido muy de madrigueras con blindaje opaco como el del Banco de España, perfectas…