Dado que no soy supersticiosa, hoy pienso matar gatos negros por las aceras.

Me gustan los días malditos porque cualquier contrariedad tiene una razón de ser. No hay nada más desazonante que acostarse pensando los porqués de las cosas. “Era martes y trece”. No hay más preguntas.

Los días gafes se instituyeron para explicar las grandes catástrofes, o para propiciarlas. Los estrategas siempre han sido muy de consultar a las brujas la oportunidad de sus planes funestos. No conozco un asesino que haya sido víctima del tarot. En realidad, no conozco asesinos pero si los menciono aquí y derramo sal Maldon por mi espalda, alejaré las malas vibras de mi entorno.

Mi gran gurú del devenir se llama Susan Miller (http://astrologyzone.com/). Sus predicciones mensuales son tan prolijas que muy mal se nos tiene que dar para que alguna no se cumpla. En general, los astrólogos son vagos y resuelven el trabajillo del horóscopo en cinco o seis líneas. Pero mi Susan se marca sus buenos seis folios, en inglés y con letra microscópica, lo que te garantiza su hora y media de lectura a poca presbicia y falta de vocabulario que una tenga.

Luego está Walter Mercado. Un tipo con pelucón y túnica que podría ser una mujer, por las trazas. Me lo descubrió mi amiga A-1, que como tampoco cree en las brujas no se acuesta sin leer su sección en “El Nuevo Día” de Puerto Rico, periódico imprescindible en la vida de todo intelectual que se precie. Walter es conciso, sí, y a veces críptico, pero nunca decepciona. Hoy, por ejemplo, me dice lo siguiente:

Aries: “Balancearás mejor tu vida. Tu interés por el ocultismo crecerá enormemente. En tus sueños recibirás mensajes y orientaciones muy necesarias para ti. Números de suerte: 3, 5, 18. Palabra Sagrada: Balance”. 

Como Yaveh me hablará en sueños, si no lo ha hecho ya, me quedo mucho más tranquila. Claro que dado que soy insomne tiene poco margen de maniobra. Y lo mismo esta noche me estaba transmitiendo una gran revelación y no he sido consciente,  ocupada en contar de siete en siete hacia atrás para distraer mi mente del paso lento y exasperante de las horas.

Claro que cuando me harto de brujos con pretensiones, tiro del Cuore. Aquí el devenir se llama “amor apasionado con un joven clavadito a Justin Bieber que te romperá el corazón y lo hará jirones very very cool”. La pitonisa del Cuore se lo pasa pirata y eso se nota. Es una cachonda, eso es lo que es, y su sección una de las más populares, después de los Arggggggs.

Para terminar, el comentario que mi amiga L. escuchó a una celebérrima bruja española la otra tarde en el Embassy. Ese cafetín repijo y requeterancio de Madrid donde hay más bótox y hialurónico por metro cuadrado que en la clínica de Pitanguy: “A ésa ya vendrá la vida a bajarla de los tacones”.

Pues eso. Salgan a la calle pertrechados de patas de conejo, que la mala fortuna is in the air, como el amor.