Las estadísticas siempre me han dado miedo. Sobre todo cuando confirman intuiciones funestas. El 62% de los hombres y el 37% de las mujeres mayores de 65 años siguen teniendo sexo. Lo asegura la última Encuesta Nacional de Salud y Sexualidad. Y no me cuadra. Veamos:
De ser cierto el titular, ¿habría que pensar que un 25% de los hombres en edad de jubilación se lo hace con parejas más jóvenes? ¿O entran en el estudio los animales, el autoerotismo y objetos de sex shop? El que se inventó aquello de “aceptamos pulpo como animal de compañía” lo mismo sabía de lo que hablaba.
Me imagino al entrevistador tipo llamando a la puerta: toc, toc. Y dentro: “Brunaaaaa, abre túuuuuuu”. Y todo muy aséptico porque cuando se habla de temas subidos de tono no hay nada como bajar el tono (y el volumen). Señora: ¿tienen ustedes relaciones?. Y ella, mirando de reojo a Mariano: “Psssssssí”. Y Mariano, con los ojos brillantones: “Ya lo creo”. Y el atildado encuestador marca sendas cruces, y continúa con ella: ¿Con qué frecuencia?. “Pues los viernes, si eso…” Y él: “martes, jueves y sábados”.
-Ah, ya…bueno….entiendo. ¿Quiere decir que usted a veces va por libre? Lo digo mayormente por marcar la casilla correcta. Que esto de la estadística es muy estricto y si te confundes terminas concluyendo que este es un país de libertinos infieles y de pobres mujeres insatisfechas.
-Oiga, que yo a mi Bruna la tengo muy satisfecha. Cuando quiere algo enciende una vela roja y allá voy con toda mi artillería pesada.
-Bueno, sí, Mariano, pero tú sabes muy bien que a veces cuando llegas se ha consumido la vela y no hay entierro.
El sexo de los mayores está lleno de prejuicios, como acabo de demostrar. Una parte de mí quiere pensar que las mujeres son más tímidas a la hora de hablar de ello, y de ahí la conclusión de la estadística. La otra parte, sin duda más inteligente, sospecha que los hombres mienten más. Conozco mujeres bastante más jóvenes que las de la encuesta que aseguran llevar dos años sin follar, con perdón, pero no sé de hombres que reconozcan los barbechos de cama tan abiertamente.
Las conclusiones del estudio, publicado en “The Journal of Sexual Medicine”, van más allá y matizan que las prácticas más habituales son los besos, las caricias y la penetración vaginal, mientras que las menos practicadas son la masturbación y el sexo oral. Me gusta que los besos formen parte del lote erótico festivo, y entonces vuelvo a la mayor: A los hombres los besan más, de ahí que aseguren tener relaciones un 25% más que las mujeres.
Y para terminar, tengo curiosidad por saber los factores que limitan la actividad sexual en ambos sexos, y el Journal ése me ofrece la respuesta destilada: ser mayor de 75 años, no tener pareja, poseer un bajo nivel educativo, una mala percepción de la propia salud y la sexualidad, padecer dos o más enfermedades crónicas y tomar dos o más medicamentos.
-Mariano, ¿te has tomado ya la pastilla de la tensión?
-Síii. Ven para acá, Bruna, que te doy un tiento.
-Ahora, hombre, ahora…¿Y te has acordado de la de la diabetis?
-Bruna, que si lo retrasas tanto se van los efectos de la pastilla azul.
-¡Ay Mariano, que se apaga la vela!
-Mujer, trae acá pacá que luego viene el tío de la encuesta y le dices que no hay sexo en esta casa…
El sexo, en estadísticas, es un sketch más que una ciencia. Me temo que lo que pasa entre dos siempre es secreto de sumario y así debería ser. Hay besos con más carga erótica que el 69, y coitos tristes que cuando terminan dejan tras de sí una dolorosa estela de nada. Esa que no pueden recoger las encuestas.